10 diciembre, 2022
Tecnología

Dos proyectos premiados para combatir el COVID 19 desarrollados por docentes de la Universidad del Sur

Se trata de 2 de las 64 propuestas que concursaron y resultaron elegidas, entre 900 presentaciones, seleccionadas por la Agencia de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i). Cada uno recibirá los 100 mil dólares del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Esta es la manera de subsidiar el desarrollo de cada uno de los proyectos.

El doctor Pablo Mandolesi y la doctora Verónica Lasalle dirigieron los equipos que trabajaron en estas propuestas. Los dos son docentes de la Universidad del Sur y también pertenecen al cuerpo de científicos investigadores del CONICET.

Módulo de monitoreo de pacientes a distancia

Esta propuesta del doctor Pablo Mandolesi, específicamente definida como Módulo Simplificado de Internación (MSI). Fue creada para censar frecuencia cardiaca, temperatura corporal y saturación de oxígeno. El referido Doctor Mandolesi, se desempeña como profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Computadoras e investigador del Instituto de Investigaciones en Ingeniería Eléctrica de la UNS y el CONICET. Participaron de la elaboración de la iniciativa un equipo compuesto por el Ingeniero electricista Guillermo Vallasciani, el biotecnólogo Guillermo Coppa, el biotecnólogo Mauricio Clermont, el diseñador industrial Diego Aguilar, los neumonólogos Jorge Draghi, Julio Silio, el maker electrónico Gabriel Messina, el licenciado en Comunicación Leandro Digiacomo y el ingeniero Químico Rolando Scudelati, entre otros.

Está en estudio incorporar, en el corto plazo, la frecuencia respiratoria a las capacidades de control del dispositivo. El MSI ha sido creado para conectar a pacientes con COVID-19 internados en terapia intermedia. Su función comprende el monitoreo permanente, desde el tamaño de un simple celular. Se podrá aplicar en aquellos enfermos que, por su patología, requieren un seguimiento constante. Son los que ingresan, mayoritariamente, con afecciones respiratorias como EPOC, asma, etc.

El valioso aporte del MSI es la protección al personal de salud, tan expuesto al contagio. Se reduce casi al mínimo el contacto con el paciente porque todos los controles se efectúan de manera remota. Es un monitoreo centralizado con el acceso a una dependencia desde donde se puede recibir la información del estado de los internados, minuto a minuto, sin necesidad de hacer la recorrida cama por cama. Es un gran aporte para preservar la salud del personal sanitario cuya actividad es de una enorme y valiosa dimensión para el tratamiento de los enfermos. En todo el mundo constituyen los más expuestos a infectarse del virus y muchos han muerto en esas circunstancias. Cuidar a quienes nos cuidan es la manera de protegerlos para que continúen cumpliendo con su función de curar y salvar vidas. El Doctor Mandolesi lo describe de la siguiente manera: “Llegamos a la conclusión que debíamos hacer un equipo de monitoreo para una terapia intermedia, por llamarla así, los lugares donde las internaciones son masivas. El objetivo es bajar la exposición del personal sanitario, aquellos que deben supervisar continuamente a los pacientes y están muy expuestos al contagio. Y, que cada miembro de ese personal sanitario aumente la capacidad del seguimiento de personas. Hoy, cada 100 camas, es menester que haya un ejército de personas dando vueltas y exponiéndose al contagio”.

Materiales para inactivar el coronavirus en distintas superficies

La doctora Verónica Lasalle, docente del Departamento de Química y con lugar de investigación en el Instituto de Química del Sur (INQUISUR, UNS-CONICET), impulsa, a través de la investigación, desde un polímero natural, alcanzar la inactivación del virus para proteger al personal sanitario desde la indumentaria que resulte protectora personal de la integridad física de los actores del área. Así lo relata la doctora Verónica Lasalle: “La propuesta se basa en una tesis doctoral de una de mis becarias. La idea es utilizar un polímero natural que originalmente tiene propiedades antivirales y modificarlo a partir de la incorporación de nanopartículas inorgánicas para potenciar dichos efectos. Cuando se suscitó la pandemia, empezamos a profundizar esta investigación y encontramos artículos recientes que decían que este polímero tenía una actividad antiviral comprobada para varios tipos de coronavirus”. Con estos elementos se confeccionarán ambos, guantes, barbijos, y todo tipo de ropa. En un plazo de unos 6 meses estarán terminados los estudios virales, luego definirán los tipos de materiales más adecuados, los cuales serán ensayados en las fábricas textiles. La doctora Lasalle termina dando los últimos detalles: “No se trata de materiales descartables, sino que el virus se fija e inactiva en el material que nosotros preparamos y este material puede regenerarse y volverse a utilizar. Es interesante desde el punto de vista de los costos. El objetivo es que se puedan usar como recubrimiento para distintos tipos de telas que se destinarían a la confección de indumentaria para protección personal; no solo para trabajadores de la salud sino extendido a la comunidad”.

Por Juan Tucci

Related posts

Buscan recuperar el sabor del tomate criollo

Francisco Grillo

 Coronavirus: En Nación y Ciudad utilizarán la tecnología para intensificar los controles del virus

Francisco Grillo

Ferrari SF90 Spider, una máquina picante con tecnología de avanzada 

Francisco Grillo
WeCreativez WhatsApp Support
Nuestro equipo de atención al cliente está aquí para responder sus preguntas. ¡Pregúntenos cualquier cosa!
Hola cualquier consulta estamos para ayudarte